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UN REVOLUCIONARIO. UNA LEYENDA. UNA CAMISETA



Contó el bueno de Steven Soderbergh en la presentación en Cannes de la película “Che”, extended version, que se le ocurrió la idea de la película al “encontrarse accidentalmente con el retrato del Che tatuado en la nalga de una mujer”. Esta aseveración me llevó a hacerme, en su momento, y a caballo de mi ingenua curiosidad, dos preguntas: a) ¿qué tipo de casual accidente te lleva a encontrarte con una nalga femenina?, y b) ¿cuál es el objetivo de Soderbergh al hacer una película sobre Ernesto Guevara? Mientras a la pregunta a) no he conseguido alcanzar ningún tipo de respuesta digna (aunque sueño con encontrarme “accidentalmente” con una nalga, ni que sea una sola, de Monica Bellucci), para la b) la respuesta la dio el propio director americano, que se refería a la certeza de que esa mujer no sabía de ese personaje que llevaba tatuado, y su necesidad de darle a conocer. Vista la primera sección estrenada de este descomunal, pantagruélico biopic, llamada “Che, el argentino” -para un día de estos queda la segunda parte, “Che, guerrilla”-, el sr. Soderbergh me permitirá dudar de esas manifiestas intenciones. ¿Responde “Che, el argentino” a la pregunta de quién era Ernesto Guevara? Y, más importante todavía, ¿responde a la pregunta QUÉ es Ernesto Guevara?

Una cosa hay que agradecerle a Steven “navaja multiusos” Soderbergh, y es que se ha alejado por completo de la típica hagiografía tan del gusto americano; tanto se ha distanciado, de hecho, que el guiso le ha acabado por quedar un pelín soso. “Che, el argentino” nos explica los vericuetos de Ernesto Guevara (Benicio del Toro) desde que es reclutado por Fidel Castro (un sorprendente Demián Bichir, que clava al futuro dictador cubano) en su exilio mexicano, hasta la victoria de su columna guerrillera en Santa Clara contra el ejército del dictador Batista, salpicando el relato con varios flash-forward situados en su intervención en la ONU de 1964. Es en estos saltos temporales donde observamos retazos de la conciencia política del Che, algo que durante la narración se nos niega de forma voluntaria. Con la pretensión de un calculada asepsia, Soderbergh, a lomos de su nuevo juguetito (una cámara digital llamada, creo, RED, que casi iguala la claridad de imagen del celuloide), nos muestra, a modo de diario de guerrilla, las vicisitudes del Che Guevara durante los años de la lucha contra Batista a pie de trinchera. Primero como médico, luego como comandante, el Che de Soderbergh es una especie de empleado de lujo de la guerrilla, un chico para todo que igual ataja una herida de bala que recluta adeptos a la causa (armados, si puede ser) que, pongamos, le da de comer al canario, sin que el asma le aleje de su empeño. En contraste con su amigo e inspiración, Fidel Castro, quien desenfunda sus dotes políticas y estratégicas en todo momento, irradiando el típico aura de líder, el Che Guevara forja su leyenda, según Soderbergh, en el día a día, a través de un humanismo que le permite ser generoso y justo tanto con los suyos como con el enemigo, siempre dispuesto a la obediencia a la causa desde el más firme arraigo a la causa: “Patria o muerte”, es el grito con el que acaba su discurso en New York, y con el que arenga a sus hombres en las selvas de Sierra Maestra.

Sin embargo, esta escrupulosidad tiene un deje de simple apariencia. Sutilmente, se nos obliga a empatizar con ese sentido de la justicia, esa rectitud generosa del personaje, apenas salpicada con la orden de fusilamiento de un par de traidores; uno tiene la sensación de que el comandante Guevara tenía más muescas en el revólver. Por otra parte, al iniciarse la narración con Fidel en casa del Che, ofreciéndole sumarse al Movimiento 26 de julio, y saltar ipso facto a la acción en los bosques cubanos, en ningún momento se da la oportunidad al espectador de conocer las causas del firme integrismo que lleva al argentino a hacer lo que hace; tan sólo podemos sacar en conclusión que Guevara era un hombre de acción, que si algo tenía claro es que la revolución sólo tenía un camino, y ese era el de las armas. La mirada de Soderbergh se focaliza tanto en la acción de la trinchera que acaba por olvidarse de las ideas.

La columna jónica del film es, claro está, Benicio del Toro, un especialista en acentos latinos extraños (escuchen su mexicano fronterizo de “Traffic”, impagable) y un magnífico actor, que consigue agitar el carisma de su personaje sin un sólo gesto de más, al margen de tics y exhibicionismos, que sin embargo le empujarán con casi total seguridad a varias nominaciones para diversos trofeíllos de aquellos que ustedes ya saben. Aparte de la ya mencionada sorpresa de Demián Bichir, hay que destacar a un irreconocible Rodrigo Santoro (alejadísimo de su látigo...) como Raúl Castro, que además reitera la internacionalización del reparto: aparte del portorriqueño Del Toro, del mexicano Bichir y del brasileño Santoro, nos encontramos con el venezolano Santiago Cabrera, los cubanos Vladimir Cruz y Jorge Perugorría, la británica Julia Ormond, la colombiana Catalina Sandino Moreno, o los españoles Unax Ugalde y Elvira Mínguez. No sé si esta multiculturalidad era expresa intención de Soderbergh, en referencia al universalismo de la leyenda Guevara, tan presente en las filosofías globales de este siglo XXI. Aunque yo diría, más bien, que esa leyenda sólo está vigente, hoy en día, en el catálogo de verano del Pull & Bear.

8 comentarios:

anro dijo...

Estaba esperando que alguien de la bloguería amiga asumiera la labor de comentar la película de Soderbergh, porque yo no me atrevía a hacerlo, por temor a ser demasiado parcial.
Toda mi vida he sido un adorador ferviente del Che y confieso que lloré cuando tuve en mis manos las fotos donde aparecía asesinado. He leído todo lo que se ha escrito de él y sobre él....en fin. Nada más estrenarse la película fuí a verla y no solamente no me ha decepcionado sino que me ha encantado.
Tu crítica, aunque un tanto fría, me parece buena y tal vez es la correcta....y no, yo no creo que esa leyenda, que tú ironizas ,esté perdida. En absoluto, creo que precisamente ahora necesitamos esa clase de leyendas, para poder seguir dándole sentido a una sociedad cada vez más podrida.
Un abrazote

marcbranches dijo...

Anro, si la crítica es fría es porque la película lo es. Digo que la leyenda está perdida porque, sea cual sea la ideología que proyecte el Che (personaje por el nunca he sentido, debo reconocerlo, especial interés, debido a su querencia por las armas), no encabeza ninguna línea de pensamiento actual, ni siquiera entre los sectores más radicalizados de la sociedad, por mucho que se use y abuse de su efigie y del contorno de su rostro. Saludos.

anro dijo...

Ya te digo que soy muy parcial con esta figura y agradezco tu punto de vista, pero sigo creyendo que la figura de este hombre ha sido tergiversada y mangoneada sin piedad. El sentía una profunda frustración por la situación política y social de toda la América Latina y del Tercer Mundo. Vió la forma en que los dictatorzuelos manejados por los "hermanos del norte" se llevaban toda la riqueza con el esfuerzo de las gentes del pueblo. Era un poeta y un romántico que creyó que un mundo mejor para el proletariado era posible...y se equivocó. El propio compañero, que había luchado con él codo con codo ,lo desfenestró y a continuación se apropió del icono, que hemos visto en los sitios más inverosímiles.
Naturalmente que durante la guerrilla de Sierra Maestra usó las armas, y en los años siguientes no quiso deshacerse de ellas, tal vez era una pose chulesca. En ninguna de las biografías que he leído hay referencia al abuso que hiciera de ellas.
En fin ésto que digo, te repito, es una opinión muy parcial por mi parte y agradezco tu punto de vista. Yo he sido, al fin y al cabo el que se ha desmarcando del motivo principal de tu comentario, que no era otro sino la crítica de la peli.
Un abrazote.

J.A. Pérez dijo...

Yo creo que Soderbergh es premeditadamente frío con el personaje porque es demasiado consciente de que está frente a un icono. Tratar de humanizarlo sería ponerse a favor o en contra. Lo que intenta (creo) es que sus acciones lo definan.
El por qué no trata los momentos anteriores a la revolución cubana, es porque (de sus propias palabras) no le interesa. Le interesa su faceta de guerrillero (ideológico y/o armado). De hecho, en "Guerrilla2 no trata los momentos posteriores a la revolución, cuando es un burócrata en el gobierno de Castro (algo de lo que siempre abominó).
Me parece un buen film, principalmente porque Benicio del Toro lo hace bueno. Bichir es toda una revelación para mí. No es que se parezca a castro... es que ES CASTRO.

Un saludo.

marcbranches dijo...

Nro, entiendo tu punto de vista y la parcialidad con que afrontas el personaje. No conozco en profundidad su historia, aparte de lo poco que he leído sobre él, insuficiente para hacerme una idea tan precisa. Simplemente, considero que alguien capaz de fusilar a sangre fría, sea por la razón que sea, no merece idolatría. Pero, como dices, este no es el objeto de discusión, y no quiero que lo sea. Saludos.

J.A., entiendo lo que pretende Soderbergh, pero no estoy seguro de que ese sea el camino. Sin embargo, al no haber visto aún la película completa me espero a dar un diagnóstico definitivo. Lo de Bichir es alucinante, es cierto, es el mismísimo Fidel, con sus tics y su peculiar manera de hablar y expresarse. Saludos.

Möbius el Crononauta dijo...

Sin haber profundizado demasiado en la figura de Ernesto Guevara, compañero mío de instituto, me da la sensación de que sé más sobre el 'Che' Guevara que la gente que se lo tatúa en las nalgas.
Imagino que si la película de sorbete bergh mueve a alguien a ir más allá de las camisetas imagino que ya cumplirá. Yo cuando me decida a profundizar desde luego no recurriré al cine.

¡Saludos!

marcbranches dijo...

Mobius, quizás ese sea precisamente el problema. Quien vaya a ver la película no tendrá muy claro qué pensaba Guevara, sino qué hacía. Pero insisto en que nos falta media película. Saludos.

Luis Calderón dijo...

Hola , me llamo Luis Calderón y acabo de estrenar mi último ocrtometraje OH MY GOD http://www.dailymotion.com/video/k5BnRKSW2FPxDiM2f6 Y estaba recogiendo criticas de los blogs que más me gusta leer , así que me encantaría se realizases una critica de mi corto.
Un saludo y espero tu respuesta aqui
luiscalderonfilm@hotmail.com
Gracias de antemano

 
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