
Ya he comentado en otras ocasiones cómo el cine de género a veces permite tratar otros temas de una manera indirecta, que de otra manera casi sería impensable, o con ese tratamiento resultan mucho más interesantes. Con Sólo ante el peligro tenemos una película con todas las características del western, pero se convierte en una ingeniosa alegoría sobre la caza de brujas. ¿Puede resultar extraño? No, ni mucho menos.Fred Zinneman tuvo que declarar ante el Comité de Actividades Anteamericanas durante el rodaje, y se sentía totalmente identificado con el personaje, ya que se sentía tan sólo y abandonado por los demás como él.
Es el último día de trabajo del sheriff Will Kane (Gary Cooper), se acaba de casar con Amy (Grace Kelly) y van a irse del pueblo para empezar una nueva vida juntos, pero la noticia de que en el tren de las doce (la high noon del título original) llega un criminal al que Kane había detenido, Frank Miller, que había prometido vengarse de él, hace que cambien todos los planes.
El ritmo cinematográfico se ajusta al tiempo real, lo que nos hace sentir el paso de cada minuto que se acerca a la llegada del tren como una amenaza cada vez mayor. Los relojes prácticamente se convierten en unos protagonistas más de la película, y la canción es una de las más famosas de los westerns, probablemente junto con la de Johnny Guitar. No deja de ser irónico, por cierto, que la canción diga “no me abandones, cariño” cuando todo el mundo abandona al sheriff.
Aunque Kane en un principio piensa huir, su sentido de la dignidad y el deber le hacen volver, pero se encuentra con la incomprensión del pueblo, que le da la espalda, temerosos de Miller y sus secuaces. Ese es uno de los mayores aciertos de la película, el retrato de un pueblo cobarde y atemorizado. El otro, por supuesto, es Gary Cooper, que compone uno de sus personajes más recordados. Es uno de los héroes más antihéroes que hemos visto: cansado y desencantado, abandonado por todos. Él siempre fue más una presencia que llenaba la pantalla antes que actor, y por eso precisamente en las escenas en las que está mejor es cuando no habla: caminando sólo por un pueblo que de la noche a la mañana parece haberse vuelto desierto. El único defecto que le veo es lo inapropiada que me parece Grace Kelly, en su primera película, como su mujer; alguien como Kane necesita a una mujer de verdad a su lado, no a una muñequita de porcelana, aunque al final se espabile un poco. Kathy Jurado le pegaba mucho más.
El clímax de tensión estalla minutos antes de la llegada del tren, mostrándonos la reacción de cada uno de los habitantes del pueblo. Howard Hawks y John Wayne echaron pestes de la película, tachándola de antiamericana, y se vengaron a su manera haciendo su peculiar versión con Río Bravo. Y no hablemos de ese remake traspasando la historia a la ciencia ficción que fue Atmósfera cero, que ni siquiera Sean Connery consiguió salvar.
Es el último día de trabajo del sheriff Will Kane (Gary Cooper), se acaba de casar con Amy (Grace Kelly) y van a irse del pueblo para empezar una nueva vida juntos, pero la noticia de que en el tren de las doce (la high noon del título original) llega un criminal al que Kane había detenido, Frank Miller, que había prometido vengarse de él, hace que cambien todos los planes.
El ritmo cinematográfico se ajusta al tiempo real, lo que nos hace sentir el paso de cada minuto que se acerca a la llegada del tren como una amenaza cada vez mayor. Los relojes prácticamente se convierten en unos protagonistas más de la película, y la canción es una de las más famosas de los westerns, probablemente junto con la de Johnny Guitar. No deja de ser irónico, por cierto, que la canción diga “no me abandones, cariño” cuando todo el mundo abandona al sheriff.
Aunque Kane en un principio piensa huir, su sentido de la dignidad y el deber le hacen volver, pero se encuentra con la incomprensión del pueblo, que le da la espalda, temerosos de Miller y sus secuaces. Ese es uno de los mayores aciertos de la película, el retrato de un pueblo cobarde y atemorizado. El otro, por supuesto, es Gary Cooper, que compone uno de sus personajes más recordados. Es uno de los héroes más antihéroes que hemos visto: cansado y desencantado, abandonado por todos. Él siempre fue más una presencia que llenaba la pantalla antes que actor, y por eso precisamente en las escenas en las que está mejor es cuando no habla: caminando sólo por un pueblo que de la noche a la mañana parece haberse vuelto desierto. El único defecto que le veo es lo inapropiada que me parece Grace Kelly, en su primera película, como su mujer; alguien como Kane necesita a una mujer de verdad a su lado, no a una muñequita de porcelana, aunque al final se espabile un poco. Kathy Jurado le pegaba mucho más.
El clímax de tensión estalla minutos antes de la llegada del tren, mostrándonos la reacción de cada uno de los habitantes del pueblo. Howard Hawks y John Wayne echaron pestes de la película, tachándola de antiamericana, y se vengaron a su manera haciendo su peculiar versión con Río Bravo. Y no hablemos de ese remake traspasando la historia a la ciencia ficción que fue Atmósfera cero, que ni siquiera Sean Connery consiguió salvar.
8 comentarios:
Gran película que rechazó Gregory Peck, que acababa de protagonizar El pistolero y por temor a repetirse. Aunque más tarde se arrepintió, no dejó de alabar el gran papel de Gary Cooper, al que elogió diciendo que probablemente su interpretación él no la hubiera superado.
La verdad es que no creo que ahora nadie pueda imaginarse a otro actor interpretando al personaje más que a Gary Cooper,GCPG
Grande grande Cooper, Zinnemann, y la madre que los parió. Clasicazo en toda regla. ¡Y esa música!
Por cierto, yo creo que Sean Connery sí la salvó.
Saludos
Yo más bien diría que Connery se salvó a si mismo, en todo caso, Möbius, pero por lo demás estoy totalmente de acuerdo contigo.
A mi me llama mucho la atención las razones por las que Hawks y Wayne se mosquearon tanto: porque un sheriff como dios manda jamás pediría ayuda a sus vecinos (!) sino que, como Wayne, en Rio Bravo, se hace cargo de todo él solo, sin esperar nada.
Más que de una caza de brujas se trata de un choque de civilizaciones, o algo así.
Bueno, Jordi,creo que lo que más tuvo que molestar a Wayne es el gesto de arrojar la estrella al final. De hecho, si no recuerdo mal, hay una película de James Garner llamada Ayudad a vuestro sheriff o algo por el estilo, y no molestó tanto.
Bueno, Atmósfera Cero" sin llegar al nivelazo de ésta, resultaba entretenidilla... Y lo mejor es que luego se hizo una adaptación al cómic obra del mítico Jim Steranko!!
No, si entretenida era, Gloria;lo que no sabía era lo del cómic, grácias por la información.
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